El concejal delegado de Limpieza y Medio Ambiente, Antonio Espada, ha presenciado esta mañana, en la avenida Ramón y Cajal, una prueba de limpieza del acerado público con una máquina quita chicles que elimina además los restos de suciedad, como manchas de aceite y grasas.

Antonio Espada considera que “los resultados son muy satisfactorios, y como la alcaldesa, Ángeles Muñoz, considera prioritario que no haya chicles en las calles, estudiaremos la posibilidad de adquirir esta máquina, ya que el problema afecta a casi todo el término municipal”.

El equipo, valorado en 60.000 euros, aproximadamente, funciona a 6 bares de presión y 160 grados de vapor, y puede manejarse con un solo operario.

Fuente: Gabinete de Comunicación